6 DE ENERO - SOLEMNIDAD EPIFANIA DEL SEÑOR

Queridos hermanos, les damos una cordial bienvenida  a esta Santa Misa, para celebrar juntos la Solemnidad de la Epifanía, o manifestación del Señor.

La fiesta de hoy, prolongación de la Navidad, tiene en nuestra liturgia como protagonistas a unos magos de tierras extrañas que vienen a adorar al Mesías. Celebramos, en el Niño nacido de María, la manifestación de aquel que es el Hijo de Dios, el Mesías de los judíos y la luz de las naciones.

Como los reyes magos se dejaron guiar por la luz de aquella estrella, nosotros nos dejamos conducir también para adorar y celebrar con gozo al niño Jesús. De pie, cantamos el canto de entrada...

 

MONICIONES A LAS LECTURAS

 

  • OPCIÓN 1: Monición única para todas las lecturas

Isaías, vislumbra un cambio para el pueblo, la salvación no tiene fronteras, se dirige a todo hombre y a todos los hombres. Pablo, expresa que la manifestación no tiene preferidos, todos los hombres, son destinatarios de esta revelación. Los magos, ven en el pesebre la salvación envuelta en pañales, Dios, esta de corazón abierto, a toda cultura, tradición y raza.  Escuchemos atentamente.

 

  • OPCIÓN 2: Moniciones para cada lectura

 

PRIMERA LECTURA (Isaías 60, 1-6)

Isaías proclama una Buena Nueva: Una luz brilla; la gloria de Dios aparece. Cristo es esa estrella radiante de la mañana que nos guía en la vida. Escuchemos

 

SEGUNDA LECTURA (Efesios 3, 2-3a. 5-6)

San Pablo en su carta a los efesios, manifiesta la universalidad de la salvación que el niño recién nacido trae, no solo para el pueblo judío, sino también para nosotros.

 

EVANGELIO (Mateo 2, 1-12)

San Mateo relata el episodio de los reyes magos, que vienen desde lejos, obedientes a una intuición misteriosa, llegan hasta Jesús, lo reconocen como el enviado de Dios y "cayendo de rodillas, lo adoran". Manifestamos nuestra alegría, cantando aleluya

 

ORACIÓN DE LOS FIELES

 

Unámonos en oración, diciendo: ILUMINA A TODOS LOS PUEBLOS, SEÑOR.

 

      Por la Iglesia, para que  ilumine el camino de los hombres y les manifieste el amor que Dios tiene a sus criaturas. Oremos

      Por el Papa Francisco, nuestro Obispo y nuestros sacerdotes, para que asistidos por el Espíritu Santo den ánimo a los fieles a fin de que se decidan a hacer brillar la luz de Cristo ante sus hermanos. Oremos.

      Por los gobernantes: para que en sus decisiones busquen lo que conduce a la paz y a la justicia. Oremos.

      Por los enfermos y por cuantos luchan y sufren sin esperanza: para que se les manifieste el amor de Cristo que les conforte en la prueba. Oremos.

      Por nosotros que hemos sido llamados de las tinieblas a la luz de Cristo, para que nos afiancemos en la fe verdadera y sigamos con fidelidad las enseñanzas de Evangelio. Oremos.

      Por nuestra Comunidad, para  que seamos agradecidos al Señor por el don de la fe, la vivamos con audacia y la comuniquemos con alegría. Oremos.

      Por los niños de nuestras familias, para que acojan a Jesús, como el mejor regalo del Padre y sean solidarios con los niños que sufren la pobreza. Oremos.

 

OFRENDAS

En estos dones del pan y del vino, Jesucristo se nos va a ofrecer como sacrificio y se nos va a dar como alimento. Ofrezcamos el oro, el incienso y la mirra de nuestras propias vidas, en un deseo de entregarnos como adoración a Dios.

 

COMUNIÓN:

El Señor se nos ha manifestado en la Palabra proclamada, y ahora en su Cuerpo y en su Sangre que debemos compartir fraternalmente, ya que todos estamos invitados a sentarnos a la mesa del Reino.

 

COMUNIÓN ESPIRITUAL:

Al término de la distribución de la comunión.

Hermanos:

Todos aquellos que no han podido acercarse a recibir a Jesús Sacramentado, pueden hacer la Comunión Espiritual rezando la siguiente oración:

 

Creo Señor mío que estás realmente presente

en el Santísimo Sacramento del altar.

Te amo sobre todas las cosas y deseo

ardientemente recibirte dentro de mi alma;

pero, no pudiendo hacerlo  ahora sacramentalmente,

ven al menos espiritualmente a mi corazón.

Y como si te hubiese recibido, me abrazo

y me uno todo a Ti;

Oh Señor, no permitas que me separe de Ti. Amén

 

DESPEDIDA:

Al igual que aquellos hombres, que vinieron por un camino y se marcharon por otro; que vinieron con la ansiedad de quien busca y se marcharon con el gozo del que ha encontrado lo que tanto buscaban. La estrella sigue brillando, anunciemos con esperanza, alegría y paz; la Buena Nueva que se nos ha revelado  hoy.