3º DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO - CICLO B 21 de enero

3º  DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO - CICLO B        21 de enero

 “Los haré pescadores de hombres”

 

Hermanos: Bienvenidos a esta celebración del III domingo del TO.   La invitación que Dios nos hace hoy a celebrar la Eucaristía, es también una invitación a seguirlo. El nos da la fortaleza y el valor para no salirnos del camino. Iniciemos esta misa, conscientes del llamamiento que el Señor nos hace.  Pongámonos de pie y recibamos al sacerdote que hoy presidirá nuestra celebración cantando…

 

LITURGIA DE LA PALABRA

 

MONICION A LAS LECTURAS (Única)

Escuchemos atentamente la Palabra del Señor. Dios nos llama a la conversión, esto indica que su Reino tendrá inicio en el interior de cada uno de nosotros en lo profundo de nuestro corazón. Dios es Salvación y vida. Su presencia siempre es un cambio para el que cree y espera en Él. Que las lecturas de éste día nos ayude a escuchar y seguir al Señor de corazón y con verdad.

 

MONICION A LAS LECTURAS (Individual)

 

PRIMERA LECTURA:  Jon 3, 1-5 . 10

Dios envía a los habitantes de Nínive un mensaje a través del profeta Jonás. Ellos lo escuchan y consiguen el perdón de Dios.

 

SEGUNDA LECTURA: 1 Cor 7, 29-31

Pablo nos invita a un cambio de vida que no hemos de dejar para mañana, porque el tiempo es corto.

 

EVANGELIO Mc 1, 14-20

Jesús predica anunciando la buena noticia del Reino de Dios. Él nos pide que nos arrepintamos e iniciemos una vida con Dios.

 

ORACION DE LOS FIELES

 

Pidamos confiadamente al Señor que escuche las oraciones de su pueblo, diciendo:

ESCUCHA PADRE, LA ORACIÓN DE TUS HIJOS

 

*      Por la Iglesia, el Papa, obispos, sacerdotes, diáconos y laicos comprometidos, para que busquen cada día con mayor afán el rostro de su Señor, y todos no esforcemos en purificarnos de nuestras faltas y pecados, roguemos al Señor.

*      Por los que gobiernan las naciones, para que trabajen con interés y constancia por el bienestar de su pueblo, a fin de que reine en todas las naciones, la justicia y la paz, roguemos al Señor.

*      Por los que no tienen nada y dependen de la ayuda que otros puedan ofrecerles, para que ellos también gocen de la presencia del Señor en la mano amiga que el hermano les ofrece, roguemos al Señor.

*      Por los enfermos, los encarcelados y por todos los que sufre, para que Dios, Padre de misericordia, venga en auxilio de sus males, roguemos al Señor.

*      Por todos los que han consagrado su vida a Cristo, mediante una entrega exclusiva; para que experimenten la alegría de tener al Señor, como herencia, roguemos al Señor.

*      Por todos los que estamos aquí reunidos, para que el Señor nos conceda perseverar en la fe y progresar en el mutuo amor, roguemos al Señor

PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS

Ofrezcamos al Señor junto con este pan y este vino, todo lo que somos y tenemos para que Él nos ayude a vivir como verdaderos seguidores suyos. Acompañamos con nuestro canto la procesión de ofrendas

 

COMUNION

Jesús instituyó la Eucaristía para alimentarnos con su propio Cuerpo y darnos así una prenda de la vida eterna, recibamos este sacramento dignamente y con respeto

 

COMUNIÓN ESPIRITUAL:

Al término de la distribución de la comunión.

 

Hermanos: Todos aquellos que no han podido acercarse a recibir a Jesús Sacramentado, pueden hacer la Comunión Espiritual rezando la siguiente oración:

 

Creo Señor mío que estás realmente presente

en el Santísimo Sacramento del altar.

Te amo sobre todas las cosas y deseo

ardientemente recibirte dentro de mi alma;

pero, no pudiendo hacerlo  ahora sacramentalmente,

ven al menos espiritualmente a mi corazón.

Y como si te hubiese recibido, me abrazo

y me uno todo a Ti;

Oh Señor, no permitas que me separe de Ti.

Amén.

 

DESPEDIDA

Seguir a Jesús es una opción radical y exigente… Vayamos a compartir con todos, el mensaje de amor y esperanza que hoy Dios nos ha dirigido.


El reino está llegando

Marcos 1,14-20

 

“Después que Juan fue arrestado, Jesús se dirigió a Galilea. Allí proclamaba la Buena Noticia de Dios, diciendo: "El tiempo se ha cumplido: el Reino de Dios está cerca. Conviértanse y crean en la Buena Noticia". Mientras iba por la orilla del mar de Galilea, vio a Simón y a su hermano Andrés, que echaban las redes en el agua, porque eran pescadores. Jesús les dijo: "Síganme, y yo los haré pescadores de hombres". Inmediatamente, ellos dejaron sus redes y lo siguieron. Y avanzando un poco, vio a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban también en su barca arreglando las redes. En seguida los llamó, y ellos, dejando en la barca a su padre Zebedeo con los jornaleros, lo siguieron”.

Palabra de Dios

 

En el Evangelio de hoy escuchamos a Jesús que nos dice: ¨El tiempo se ha cumplido, el Reino de Dios está cerca. Conviértanse y crean en la Buena Noticia¨.

A renglón seguido, se deja ver la respuesta inmediata y radical de los primeros discípulos que, dejándolo todo, siguen a Cristo. El primer llamado de Jesús, entonces, es a una profunda y radical metanoia, es decir, conversión.

Jesús cuenta con que nosotros, a partir del encuentro con Él, cambiemos nuestra vida, transformemos nuestra biografía, y seamos hombres y mujeres que lo sigamos camino de la Buena Nueva, hombres y mujeres que lo ayudemos en la construcción del Reino que ya está cerca.

A propósito de la conversión y el seguimiento de Cristo al que se nos llama, los primeros discípulos nos regalan hoy una clave esencial: dejarlo todo. Tanto en la vida de los primeros Apóstoles y discípulos como luego en la vida de los grandes Santos, el encuentro con Jesús es, esencialmente, transformador. Nadie queda igual. Nadie sigue con su vida normal después de haberse encontrado con Cristo y haber comenzado, de su mano, un camino de conversión, un tiempo de metanoia.

Como Pedro y Andrés, como Santiago y Juan, tantos santos supieron plasmar en hechos concretos y externos la conversión mas interior que estaban viviendo Los primero discípulos llamados por Cristo, dejan su antigua vida. Dejan las barcas, las redes, sus familias. Así demuestran con claros signos externos que la conversión interna, la conversión radical, la del corazón, va en serio. Así dan pruebas que en el seguimiento de Cristo están dispuestos a ir siempre más allá.

 

El testimonio de los Santos, sumado al Evangelio de hoy, donde contemplábamos a los primeros discípulos dejando todo por el Reino y convirtiendo su vida en seguimiento, nos interpela a nosotros, que estamos invitados a preguntarnos: ¿cómo va nuestra conversión?, ¿tenemos signos externos, palpables, concretos de que nuestra vida va en serio en la línea del Reino, en el camino del seguimiento? Pidamos esta gracia enorme, la gracia de reconocer el llamado de Cristo y ser capaces de dejarlo todo por Él. Que así sea.

 

ORACIÓN

 

Bendito seas, Señor Jesús, porque hoy nos invitas

a optar contigo por la espléndida aventura del reino de Dios,

Éste es el camino más rápido y directo para la plenitud

como personas y para una fecunda mayoría de edad cristiana.

Haz que tu amor desbordante y el momento decisivo que vivimos

nos motiven para crecer más y más como personas y cristianos.

 

Conviértenos, Señor, a los valores perennes de tu reino:

verdad y vida, santidad y gracia, justicia, amor y paz,

Y concédenos el espíritu joven del Evangelio para amar más,

para empezar la vida cada mañana, para hacer efectiva la plegaria  incombustible del padrenuestro:

Venga a nosotros tu reino.  Amén