16º DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO guión

 guion de misa 16º DOMINGO  DEL TIEMPO ORDINARIO      


Hermanos,  Hoy el Señor nos manifiesta que Cristo es nuestro guía y pastor, que nunca nos deja solos, sino que se manifiesta vivo y presente en medio de nosotros y que nos envía profetas y pastores, como sus representantes personales, para que, enseñándonos la verdad, nos conduzcan hacia el gozo perfecto de su Reino. Esta celebración debe ser un momento para abrirnos confiadamente a la palabra de Jesucristo, a su presencia amorosa entre nosotros.  Dóciles al llamado del pastor, comencemos esta santa misa cantando con alegría.

 

MONICIONES A LAS LECTURAS

      Opción 1: Monición única para todas las lecturas

Una imagen dibujan todas las lecturas de hoy: un rebaño, dispersado y expuesto a peligros de muerte, pero que está llamado por Jesús, el Señor, el Buen Pastor, a la unidad y a la vida. Dos nombres recibe este pastor: “el Señor nuestra salvación” y “Nuestra Paz”. Escuchemos atentos al buen pastor que quiere hablarnos.

 

      OPCIÓN 2 (para cada lectura)

1ª. LECTURA:  Jr 23, 1-6

Escucharemos hoy una queja de Dios contra los malos pastores del pueblo de Israel. Hay una promesa de un pastor especial para reanimar al rebaño disperso.

 

2ª. LECTURA:    Ef 2, 13-18

Ante la rivalidad y división entre griegos y judíos, San Pablo presenta a Cristo como la unificación entre los dos pueblos bajo la categoría de la pacificación.

 

EVANGELIO:   Mc 6, 30-34

San Marcos resalta los sentimientos de misericordia de Jesús, que a pesar del cansancio, atiende a la muchedumbre que le busca, como ovejas sin pastor. De pie cantamos aleluya

 

ORACIÓN DE LOS FIELES:

Pidamos con confianza, unidos a Jesús, para que a todos llegue su paz, que es amor y vida, diciendo:  ESCUCHA, SEÑOR, NUESTRA ORACIÓN

 

      Por nuestros pastores, el Papa, Obispos y Sacerdotes, para que pastoreen a su rebaño al estilo de Cristo. Oremos.

      Por nuestra Iglesia diocesana, para que cada uno, desde su responsabilidad, nos dejemos guiar por nuestros Pastores, y podamos formar una comunidad comprometida con el anuncio de salvación, Oremos...

      Por nuestra patria, para que los que la habitamos seamos capaces de convertir nuestro corazón y descubrir en tu Hijo, el único guía, el único Pastor, Oremos....

      Por los gobiernos de las naciones, para que luchen por la unidad de los pueblos y erradiquen las guerras que nos destruyen. Oremos.

      Por los huérfanos y las viudas, los marginados y desprotegidos, para que el buen pastor les reúna y reanime. Oremos.

      Por nosotros, reunidos en torno a Jesús, el Buen Pastor, para que busquemos siempre vivir en unidad en nuestra comunidad y nuestras familias. Oremos.

      Por nuestras familias, para que trabajemos activa y responsablemente en la educación de los jóvenes, para crear una nueva conciencia de respeto a la vida desde su concepción, Oremos...

 

PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS:

Con el pan y el vino presentemos al Buen Pastor nuestras oraciones por nuestros sacerdotes, para que vivan su ministerio al estilo de Cristo. Acompañamos la procesión de las ofrendas, cantando…

 

COMUNIÓN:

En el Evangelio hemos escuchado que " Jesús vio una gran muchedumbre y se compadeció de ella, porque eran como ovejas sin pastor, y estuvo enseñándoles largo rato". Al acercarnos a comulgar, pidámosle que sepamos escuchar con calma y seguir con decisión, su enseñanza.

 

COMUNIÓN ESPIRITUAL:

Al término de la distribución de la comunión.

Hermanos:

Todos aquellos que no han podido acercarse a recibir a Jesús Sacramentado, pueden hacer la Comunión Espiritual rezando la siguiente oración:

 

Creo Señor mío que estás realmente presente

en el Santísimo Sacramento del altar.

Te amo sobre todas las cosas y deseo

ardientemente recibirte dentro de mi alma;

pero, no pudiendo hacerlo  ahora sacramentalmente,

ven al menos espiritualmente a mi corazón.

Y como si te hubiese recibido, me abrazo

y me uno todo a Ti;

Oh Señor, no permitas que me separe de Ti.

 

DESPEDIDA:

Durante esta semana que hemos iniciado, dondequiera que estemos, es necesario que sigamos las enseñanzas de Jesús, que nos indica el camino seguro; y que vivamos nuestra adhesión a Cristo en su única Iglesia, guiados por los pastores que Él mismo ha puesto para guiarnos.